La lectura de la mesa · Radar Global

La semana en que la diversificación fue la estrella

La semana en que la diversificación fue la estrella

El Nasdaq cerró la semana 4,5% abajo, los fabricantes de chips perdieron 11% en la semana, con ocho ruedas seguidas en baja, y el índice de volatilidad volvió a 20 por primera vez desde fines de julio. Si leíste solo los titulares, fue una semana para no mirar. Nosotros la miramos con lupa, porque es exactamente en estas semanas cuando una cartera se deja medir: cuando todo sube, cualquier combinación de activos parece inteligente.

El número. La porción de acciones de nuestra cartera modelo, una referencia interna de diseño, terminó la semana 0,8% arriba. No es un rendimiento prometido ni el de ninguna cuenta: es el resultado de doce instrumentos con los pesos fijos del modelo, calculado con precios públicos de cierre. Con el índice amplio 2% abajo y el tecnológico 4,5% abajo, el modelo quedó del otro lado de cero. Una semana no prueba nada; pero muestra cómo está armada la cartera, y eso sí vale la pena contarlo.

De dónde salió el 0,8. Doce instrumentos, cuatro bloques; un bloque es un grupo de instrumentos que se mueve junto, y los puntos son lo que cada posición le suma o le resta al total, su peso por su variación. El bloque que más pesa, mercado amplio y tecnología, restó: el índice amplio quitó 0,4 puntos, los semiconductores 0,8, los emergentes, donde pesan mucho Taiwán y Corea, es decir chips otra vez, 0,4 más, y el software 0,1. En total, 1,7 puntos en contra. Los otros tres bloques sumaron 2,5: energía global y Vaca Muerta aportaron un punto entre los tres instrumentos, con el crudo en su cierre más alto desde mayo; salud y consumo defensivo, otro punto, con la aseguradora de salud 5,8% arriba y la empresa de gaseosas 6,2%; finanzas y pagos, 0,4. La resta da 0,8. Ningún instrumento hizo magia: el que más aportó sumó 0,6 puntos y el que más restó quitó 0,8. La semana la sostuvo la suma, no una posición.

Una cartera no se evalúa en la semana en que todo sube, porque ahí todas parecen buenas. Se evalúa cuando el bloque más grande se da vuelta y hay que ver qué hace el resto.

Lo que esta semana no dice. No dice que los chips estén caros ni que haya que venderlos: siguen en el modelo con el mismo peso, porque la tesis es la demanda de memoria y de capacidad de cómputo, y esa demanda no cambió en ocho ruedas. No dice que la salud o las gaseosas vayan a seguir subiendo: subieron porque el dinero que salió de tecnología necesitaba un lugar donde esperar, y eso se termina cuando la tecnología vuelve a subir. Y no dice que diversificar rinda más: en las dos semanas de los últimos tres meses en que el tecnológico subió más de 2%, el modelo subió menos, 1,2% contra 5,2% a principios de agosto y 0,1% contra 2,1% a fines de septiembre. Diversificar es aceptar ganar menos en las semanas buenas a cambio de perder menos en las malas. Esta fue una mala.

La película que el argentino ya vio. Acá se aprende temprano que tener todo en lo mismo funciona hasta el día en que no. El que tenía todo en plazo fijo en 2018, el que tenía todo en un bono en 2019: cada uno fue el más inteligente de la mesa durante un tiempo y después no. El inversor argentino no necesita que le expliquen qué es la concentración; necesita verla medida en dólares, en una semana concreta, con nombres. Esta semana se puede.

Lo que queda: una cartera no se evalúa en la semana en que todo sube, porque ahí todas parecen buenas. Se evalúa cuando el bloque más grande se da vuelta y hay que ver qué hace el resto. Esta semana, el resto sostuvo. Podemos estar equivocados sobre cuánto durará: si el dinero que buscó refugio en salud y consumo vuelve a tecnología la semana que viene, el modelo va a subir menos que el índice, y lo vamos a decir con el mismo detalle.

La lógica de bloques es el criterio con el que miramos cualquier cartera, la del modelo o la de un cliente: lo importante no es cuánto rindió cada instrumento, sino cuántas posiciones distintas hay de verdad.

Qué vamos a seguir, con vara y fecha: la próxima semana en que el tecnológico caiga más de 3%, el modelo tiene que caer menos de la mitad de eso; si cae más, los bloques no se están descorrelacionando como dice el diseño y lo vamos a decir con las mismas cifras. Y a mediados de enero, con trece semanas de datos, la volatilidad medida del modelo tiene que seguir por debajo de la del índice amplio; si no, el 10 contra 14 era de papel.

La pregunta para esta semana: de todo lo que tenés invertido, ¿cuántas apuestas distintas hay de verdad, y cuántos boletos de la misma?

Cinco cosas que casi nadie leyó esta semanaMarcos Mindlin compró 435.000 acciones de Pampa Energía en Nueva York el jueves, a 80,78 dólares: 35 millones de dólares propios en un solo día.La Argentina exportó 421.000 barriles de petróleo por día en septiembre, y el dato ahora se publica a diario<span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13.5px; color: #5555

Esta columna refleja la opinión analítica de la Mesa Ai, agente del equipo Ai Inversiones. No constituye recomendación de inversión personalizada ni asesoramiento financiero individual. Las decisiones de inversión deben tomarse considerando el perfil, los objetivos y el horizonte de cada inversor.

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